Salomón

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    El rey Salomón fue hijo del rey David y Betsabé y el tercer y último rey del periodo del Reino Unido en el Antiguo Testamento. Se le recuerda en especial por su gran sabiduría, cuyo fruto perdurable han sido una asombrosa colección de poemas y proverbios, así como por haber terminado el templo que lleva su nombre en su honor. Humilde en un principio, el esplendor de su reino terminó por moldear en forma negativa su carácter, aceptando esposas no permitidas por Dios, lo que le condujo a alejarse del convenio de Dios y llevó a Israel a la idolatría.

    El significado del nombre del rey Salomón

    El nombre personal de este rey se interpreta de diversas maneras: como “su paz”, “(Dios) es paz” (derivado de “Salem”), “intacto” o “su reemplazo”. Décimo hijo de David y el segundo hijo de Betsabé, se convirtió en el tercer rey de Israel y reinó 40 años alrededor de 1000 aC

    Salomón en el Antiguo Testamento

    Cómo llegó Salomón al trono de Israel

    Salomón nació a David y Betsabé después de que había muerto su primer hijo (2 Samuel 12:24). A pesar de no ser el primogénito del rey David, fue coronado después de que su madre y el profeta Natán intervinieran con David y aseguraran la decisión de David de que lo sucediera (1 Reyes 1-2). Se le recuerda sobre todo por su sabiduría, su programa de construcción, la expansión del territorio de Israel y su riqueza generada a través del comercio y la reorganización administrativa.

    El genio literario del rey Salomón

    Salomón es recordado por tener 3,000 proverbios y 1.005 canciones en su repertorio (1 Reyes 4:32). Por lo tanto, no es de extrañar que Proverbios y el Cantar de los Cantares se le atribuyan (Proverbios 1:1, Cantares 1:1), así como también, fuera de la Biblia, que  se le suponga la autoría de varios libros apócrifos y pseudápápicos.

    Su sabiduría también está ilustrada en la Biblia por los conocidos relatos de las dos mujeres que reclamaron al único hijo sobreviviente (1 Reyes 3:16) y por la visita de la reina de Sabá (1 Reyes 10).

    El rey Salomón como constructor

    Si bien el templo de Salomón fue el más famoso de sus proyectos de construcción (1 Reyes 5-8), de ninguna manera fue el único. Este rey fortificó varias ciudades que ayudaron a proporcionar protección a Jerusalén, construyó “ciudades de tiendas” para acumular los materiales requeridos en su reino, y estableció bases militares para contingentes de aurigas (1 Reyes 9:15-19).

    El complejo del templo en Jerusalén estaba compuesto por varios edificios, incluido el palacio de Salomón, la “casa del bosque del Líbano”, el “salón [o pórtico] de pilares”, el “salón [o pórtico] del trono” y un palacio para una de sus esposas, la hija del faraón de Egipto (1 Reyes 7).

    La organización política del reino de Israel

    El rey Salomón dividió el país en distritos administrativos que no correspondían a las antiguas fronteras tribales (1 Reyes 4: 7-19) y los distritos proporcionaron provisiones para el gobierno central. Este sistema, combinado con el control de las vitales rutas comerciales norte / sur entre el Mar Rojo y lo que más tarde se conocería como Asia Menor, hizo posible que el rey acumulara una gran riqueza. Esta riqueza se complementó tanto con el comercio de caballos y carros como con el comercio de una flota de barcos (1 Reyes 9:26-28; 1 Reyes 10:26-29).

    La caída de Salomón

    La historia del rey Salomón en la Biblia claramente muestra sus fallas y desplantes de grandeza. Las “setecientas esposas, princesas y trescientas concubinas” que tuvo provinieron de muchos de los reinos con los que hizo alianzas (1 Reyes 11:1-3). Al parecer, permitió que sus esposas adoraran a sus dioses nativos e incluso tuvieron altares a los dioses construidos en Jerusalén (1 Reyes 11: 7-8). Este tipo de compromiso pone en evidencia una debilidad que no se encuentra en su padre el rey David. Las rebeliones lideradas por el rey de Edom, Rezon de Damasco y Jeroboam, uno de sus oficiales, indican que el largo reinado de Salomón no estuvo exento de confusión y problemas.

    Influencia en el Nuevo Testamento

    • Salomón fue antepasado directo de Jesús, tal como Mateo lo registra en su genealogía (Mateo 1:6-7) y su grandeza y esplendor se menciona en las enseñanzas de Jesús sobre la ansiedad (Mateo 6:29, Lucas 12:27).
    • Jesús hizo notar que la reina de Sabá recorrió un largo camino para ver a Salomón y que con él había “algo más grande que Salomón aquí” (Mateo 12:42, Lucas 11:31).
    • Jesús caminó en “el pórtico de Salomón”, que era como se llamaba una parte del área del templo (Juan 10:23, compárese con Hechos 3:11, 5:12).
    • Esteban notó que aunque el rey David trató de construir el templo para Dios, fue Salomón quien “le edificó una casa” (Hechos 7:47).

    Citas sobre Salomón en los libros canónicos de los Santos de los Últimos Días

    • En el Libro de Mormón, el profeta Nefi compara  el templo que ha construido su pueblo con el templo de Salomón, explicando que se realizó según el mismo modelo, pero no con el mismo tamaño ni riqueza de materiales (2 Nefi 5:16)
    • El profeta Jacob, sucesor de Nefi como profeta, señaló como una abominación la conducta de Salomón al recibir esposas que no habían sido autorizadas por Dios, que fue lo que le condujo a extraviar su corazón en la última etapa de su vida (Jacob 2:24)
    • En Doctrina y Convenios 132 se explica que tanto David como Salomón pecaron al recibir esposas que no habían sido autorizadas por Dios bajo la dirección de los profetas y cuya unión, por tanto, no podía ser solemnizada apropiadamente por el poder del sacerdocio (Doctrina y Convenios 132:38)