Arquelao

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    La designación de Herodes Arquelao Después de la muerte de Herodes el Grande, el reino se dividió en tres partes, entre sus tres hijos (Antipas, Felipe y Arquelao), como lo estipuló su voluntad. Antipas iba a gobernar sobre Galilea y Perea como tetrarc …


    La designación de Herodes Arquelao

    Después de la muerte de Herodes el Grande, el reino se dividió en tres partes, entre sus tres hijos (Antipas, Felipe y Arquelao), como lo estipuló su voluntad. Antipas iba a gobernar sobre Galilea y Perea como tetrarca, y seleccionó la céntrica ciudad galilea de Séforis como su capital. Antipas lanzó un gran proyecto de construcción que duró toda la vida de Jesús. Como la ciudad más grande y hermosa de Galilea, Séforis influyó mucho en Nazaret, aunque los Evangelios no la mencionan por su nombre.

    Arquelao (23 aC – 18 dC) fue el etnarca designado a Samaria, Judea e Idumea desde el año 4 antes de Cristo hasta el año 6 después de Cristo. Era hijo de Herodes el Grande, hermano de Herodes Antipas, y medio hermano de Herodes Felipe, que gobernaba la región de Transjordania. Arquelao recibió la tetrarquía de Judea por causa de la voluntad póstuma de su padre, Herodes el Grande, aún cuando una voluntad anterior se la había legado a su hermano Antipas. El ejército le proclamó rey, pero él se negó a asumir el título hasta que le fue concedido el permiso expreso de César Augusto para usarlo.

    Un rey legendariamente cruel

    La crueldad de Arquelao se convirtió en legendaria. El hecho de que asesinó fríamente a casi tres mil fariseos infundió temor entre el pueblo de los judíos. Sin embargo, en el año 4 a.C. Augusto César le otorgó el control de Samaria, Judea e Idumea. Pero poco después, en el año 6 d.C., se le arrebató su reino, el cual se puso bajo el control directo de Roma.

    Arquelao en el Nuevo Testamento

    Cuando Herodes el Grande murió, un ángel le dijo a José en un sueño que regresara a Israel. Sin embargo, al oír que el cruel Arquelao sucedió a su padre como gobernante de Judea, José tuvo miedo de regresar a Belén y se le advirtió de nuevo en un sueño que deía de ir más bien a Galilea.