Libro: Salmos
< Anterior Siguiente >

El segundo libro o colección, que se extiende desde el salmo 42 al 72, termina de manera parecida al primero. De hecho, parece que retomara la misma expresión para extenderla. Observa cómo las ideas principales se repiten (te las marco en negritas) y se agrega algo más.

18 Bendito sea Jehová Dios, el Dios de Israel, el único que hace maravillas. 19 Y bendito sea su glorioso nombre para siempre, y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y Amén.

Además, nos damos cuenta de que está terminando una sección porque lo expresa de forma inequívoca:

20 Aquí terminan las oraciones de David, el hijo de Isaí. (Antiguo Testamento, Salmos 72:18–20 • AT, p. 957)

< Anterior Siguiente >