Libro: Números
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El pueblo de Israel aceptó con gozo las leyes y ordenanzas recibidas de Dios por revelación a través del profeta viviente. Pero las dificultades que involucró el camino a través del desierto hacia la tierra prometida se convirtió en la prueba de su fe. Israel fracasó tanto en su camino hacia Cades (llamado también Cades-Barnea) como en el desierto y en el camino hacia Moab. Como acicate a tu curiosidad, yo te recomendaría que consultaras estos puntos mencionados en el mapa, ya que son esenciales para la comprensión del libro de Números. Veamos cada uno de los cuatro fracasos principales.

Esta parte, "El fracaso de la primera generación en heredar la tierra prometida (Números 10-25)", se subdivide de la siguiente manera:
  1. El fracaso de Israel en Cades (Números 13-14)

    Pero fue desde Cades, ya en las cercanías a la tierra prometida, que el pueblo de Israel mostraría su mayor fracaso de fe. Esto sucedería al ser enviados los doce espías que traerían informes sobre las condiciones de la tierra de Canaán. No sólo fueron exagerados los informes de diez de los espías, sino que también hubo una rebelión entre el pueblo. El castigo de Dios sobre esta rebelión fue severo.

  2. El fracaso de Israel en el desierto (Números 15-19)

    Apenas realizada una revisión a las leyes sobre las ofrendas (Números 15), se presenta una nueva rebelión, esta vez orquestada por Coré (Números 16:1-40), y que da origen a una revuelta de todo el pueblo contra Moisés y Aarón (Números 16:41-50). Una vez resuelta esta rebelión, se dedican tres capítulos enteros a afirmar la autoridad y papel del sacerdocio (Números 17-19).

  3. El fracaso de Israel en camino a Cades (Números 10:11 – 12:16)

    Tras partir Israel del monte Sinaí (Números 10:11-36) comenzaron las quejas por las condiciones impuestas por las carencias propias del desierto (Números 11:1-9). Moisés se dirigió al Señor abrumado por la carga de dirigir a un pueblo tan numeroso en esta condición (Números 11:10-15). Para aliviar la carga de Moisés, el Señor le mandó escoger a los Setenta (Números 11:16-30) y castigó después la rebeldía del pueblo (Números 11:31-35). Aún tras esto, Moisés tuvo que enfrentarse a las quejas de Aarón y Miriam sobre su autoridad, las cuales fueron resueltas por la intervención del Señor (Números 12:1-16).

  4. El fracaso de Israel en camino a Moab (Números 20-25)

    Moisés mismo comete errores que le descalifican para entrar en la tierra prometida (Números 20), seguidos por la incredulidad del pueblo al enfrentarse a una plaga de serpientes (Números 21). Aunque Balaam se ve impedido de maldecir al pueblo de Israel y sólo logra pronunciar bendiciones (una de ellas muy notable por su carácter mesiánico), es finalmente el instrumento de un tropiezo mayor para Israel (Números 22-25).

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