Juan Pablo Villar: Ejercitar nuestros músculos espirituales

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    El ejercicio de nuestros dones espirituales

    Sesión: Domingo por la tarde

    Fecha: 07 de abril de 2019

    Discursante: Juan Pablo Villar

    Posición: Setenta Autoridad General

    Desarrollo 
    • Estoy agradecido por la bendición del cuerpo físico con sus más de 600 músculos. Pensar sobre los músculos no los hace más fuertes, pero lo son cuando los usamos. Nuestra espiritualidad crece de la misma manera, con la acción, asociada al verbo "ejercitar". El leer y aprender sobre la fe sin agregar acción es insuficiente para desarrollar la fe.
    • Experiencia familiar y misional con Iván, hermano del élder Villar.
    • "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo". Desarrollé mi fe porque mi hermano me dio la oportunidad de ponerla en acción. Sentí mi fe crecer como un pequeño grano de mostaza.
    • Es más probable que el Padre nos dé oportunidades para desarrollar los dones espirituales en lugar de sólo dárnoslos. Con la fe es similar. Cuando en nuestra mente surjan dudas será requerido confiar en el Señor para poder resolverlas. "Y si los hombres vienen a mí les mostraré su debilidad… y haré que las cosas débiles sean fuertes para ellos".
    • Mi hermano me ayudó a aceptar la invitación del maestro "Ven, Sígueme". Meses después me bauticé y serví también una misión.
    • Aceptemos la invitación del profeta de comenzar a ejercitar nuestra fe.
    • Si deseamos aumentar nuestra fe entonces hagamos cosas que requieren fe. 
    Resumen de notas
    Cuando Iván, el hermano mayor de Juan Pablo Villar, de 16 años, llegó a casa y anunció que iba a servir en una misión de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, en la que había sido bautizado apenas un año antes, Juan Pablo lo admiró.
    Meses después, cuando Juan Pablo aprovechó la oportunidad para visitar a su hermano misionero, se sorprendió de lo diferente que era de lo que se imaginaba.
    Juan Pablo, que no era miembro de la Iglesia, no tenía ni idea de qué esperar a la hora de pasar el día con un misionero. Pero durante su visita de un solo día, pasó 10 horas siguiendo a Iván y a su compañero mientras caminaban por las calles saludando a la gente, tocando puertas y enseñando a la gente acerca de Jesucristo.
    Aunque el hermano y su compañero nunca enseñaron directamente a Juan Pablo, "adquirí más conocimientos que en todas mis conversaciones anteriores con [mi hermano]. … Mirando hacia atrás, me doy cuenta de que mi fe creció ese día porque mi hermano me dio la oportunidad de ponerla en acción. La ejercí mientras leíamos las escrituras, buscábamos gente para enseñar, dábamos testimonio, servíamos a otros y así sucesivamente".
    Al igual que los músculos del cuerpo humano, la fe requiere ejercicio para crecer y ser usada. El ejemplo de su hermano ayudó a facilitar la aceptación de la invitación a seguir a Cristo, ser bautizado y servir a una misión.
    Ejercitar la fe no es fácil al principio, pero a través del ejercicio continuo, los hijos del Señor serán fortalecidos y expandirán los dones espirituales con los que han sido bendecidos.
    Puntos Clave
    • La fe, como los músculos, necesita ser ejercitada.
    • El Padre Celestial ayuda a Sus hijos a desarrollar dones espirituales al proveerles oportunidades para ejercitarlos.
    • El ejercicio de la fe es necesario para expandir los dones espirituales.
    Temas
    Ilustraciones
    • Experiencia familiar sobre Iván, hermano del élder Villar