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El libro de Hechos como el segundo tomo de Lucas

Cuando iniciamos la lectura del libro de Hechos, debemos tomarlo en cuenta como un segundo tomo de su autor, Lucas el evangelista, dirigido a un mismo destinatario y basado en el mismo tema que su primer tomo. En las siguientes líneas procuraré mostrar cómo es que el libro de Hechos es, en realidad, la continuación del evangelio de Lucas y cómo es que ambos libros se relacionan entre sí para conformar un solo testimonio. La siguiente imagen, en que se comparan lado a lado la introducción del evangelio de Lucas con la introducción del libro de Hechos, nos servirá de base para este propósito.

Dedicatoria a Teófilo 1 Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, 2 tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, 3 me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, Teófil 4 para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido. La promesa del Espíritu Santo 1 En el primer tratado, o Teófilo hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar, z:hastá 'e! día en que fue recibido arriba; después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido; 3 a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios.

El excelentísimo Teófilo

Ambos libros de Lucas, el evangelio y el libro de Hechos, están dedicados a un misterioso personaje llamado “Teófilo”. No se sabe a ciencia cierta si se trata de un personaje real o uno figurativo, ya que el nombre “Teófilo” significa “el que ama a Dios”. Si se trata de un personaje figurativo, ambos libros se dirigen a un converso o grupo de conversos “para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido”.

Pero si se trata de un personaje real, Lucas nos deja varias pistas significativas sobre su personalidad. El nombre griego nos indica que se trata de un personaje gentil, y el tratamiento de “excelentísimo” muestra que se trata de un personaje noble o de influencia. El esfuerzo especial que hace Lucas por “investigar con diligencia” y “escribir en orden” se destina, sin duda, a alguien culto, bien informado, con interés en los detalles sociales, geográficos e históricos con que Lucas documenta a conciencia su historia. Al dirigirse a un lector gentil, Lucas explica con mayor detalle las costumbres judías a las que se refiere y usa términos cultos y específicos con los cuales se encuentran familiarizados los gentiles.

Pero sea que Teófilo se trate de un personaje genérico o de un gentil de la vida real, podemos estar seguros de que ambos libros se encuentran también destinados a nosotros. Cada uno de nosotros es, también, una persona que ama sinceramente a Dios, por lo que podemos sacar beneficio de estos escritos.

“El primer tratado”

Justo al iniciar el libro de Hechos, Lucas comienza por referirse a “el primer tratado”, es decir, el estudio que él había hecho y dedicado a Teófilo anteriormente. Esto se corresponde con la “Dedicatoria a Teófilo” en el evangelio de Lucas, en la cual promete a Teófilo un estudio de “todas las cosas desde su origen”, “por orden”, “para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido”.

“Hasta el día en que fue recibido arriba”

Este “primer tratado”, el evangelio de Lucas, termina, precisamente con un relato sobre la ascensión en que toma pie el libro de Hechos. Hechos comienza en el punto donde el evangelio de Lucas termina, complementando el relato sobre los cuarenta días que siguieron a la resurrección y complementando el conocimiento que tenemos sobre la ascensión de Jesucristo.

La gran comisión

En ambos relatos, Lucas hace patente que los apóstoles recibieron una comisión especial de Jesucristo. Mientras que en su evangelio reseña dicha comisión de “ser testigos” (Lucas 24:48), en Hechos, Lucas es aún más específico, detallando que esta comisión les mandaba a predicar el evangelio en una forma expansiva, para ser “testigos en Jerusalén, en toda Judea y en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8) del milagro de la resurrección que ellos habían presenciado “con muchas pruebas indubitables” (Hechos 1:3). La gran comisión, pues, conformaba a los apóstoles como “testigos especiales de Jesucristo” y encomendaba la predicación del evangelio hasta los confines de la tierra. Estos son los “mandamientos” que, por el poder del Espíritu Santo, dio Jesucristo “a los apóstoles que había escogido” (Hechos 1:2).

El dar testimonio de Jesucristo

El evangelio de Lucas termina con Jesús dirigiéndose a los apóstoles con la palabra “testigos” y el libro de Hechos es el libro del Nuevo Testamento en el que más se utiliza esta palabra, para enfatizar a los apóstoles como “testigos especiales de Jesucristo” y para resaltar el deber del creyente de dar testimonio de manera constante, tanto a quienes son miembros de la Iglesia como a quienes aún no lo son. El libro de Hechos es también el segundo libro del Nuevo Testamento en emplear más veces la palabra “testimonio” (también 14 veces), superado solamente por el evangelio de Juan, que usa la palabra 41 veces.

Palabra Ocurrencias en Hechos Referencias en Hechos
“Testigos” 14
  • 1:8
  • 1:22
  • 2:32
  • 3:15
  • 5:32
  • 6:13
  • 7:58
  • 10:39
  • 10:41
  • 13:31
  • 22:5
  • 22:15
  • 22:20
  • 26:16
“Testimonio” 14
  • 4:33
  • 6:3
  • 7:44
  • 10:43
  • 13:22
  • 14:3
  • 14:17
  • 15:18
  • 16:2
  • 20:23
  • 20:24
  • 22:12
  • 22:18
  • 26:22

Conclusión

Tanto el evangelio de Lucas como el libro de Hechos están dirigidos al “excelentísimo Teófilo” que representa a todos los creyentes que aman al Señor Jesucristo, con el fin de instruirnos más detalladamente en cuanto a la verdad de las cosas que hemos creído. Su objetivo es demostrar a los apóstoles en su función de testigos especiales de Jesucristo, cumpliendo con su función de llevar el evangelio hasta los confines de la tierra, misión que, gracias a la restauración del evangelio, llevan también a cabo hoy en día. En los pasajes del libro de Hechos denominados “nosotros”, Lucas se presenta a sí mismo como un testigo adicional de Jesucristo, mostrando el deber común que tenemos todos los miembros de testificar de las verdades que nos han sido reveladas por el poder del Espíritu. Al tomar el libro de Hechos y el evangelio de Juan como un solo conjunto, quedamos habilitados para apreciar las relaciones entre ellos y la forma como esta obra de Lucas conformada en dos volúmenes brinda un mismo y poderoso testimonio al alma de cada lector y dedicado estudiante del evangelio.

Capítulos de las Escrituras relacionados con este comentario

Lucas 24
Hechos 01
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