La Organización Mundial de la Salud, (OMS), señala que la depresión es un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración.

Se considera una enfermedad común donde se observa sentimientos de melancolía, apatía, desesperación, emociones negativas que llegan al punto de incapacitar a la persona en su actividad diaria.

Hay que tener en cuenta que no todas las depresiones presentan los mismos síntomas ni la misma gravedad sino que varían en función del individuo y sus circunstancias.

La depresión es distinta de las variaciones habituales del estado de ánimo y de las respuestas emocionales breves a los problemas de la vida cotidiana. Puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duración e intensidad moderada a grave, y puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares.

En el peor de los casos puede llevar al suicidio. Cada año se suicidan más de 800,000 personas, y el suicidio es la segunda causa de muerte en el grupo etario de 15 a 29 años.

 

Mensaje del Elder Jeffrey R, Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles, sobre la depresión. “Cuando hablo de esto, no estoy hablando de tener un mal día, ni de vencimientos tributarios u otros momentos de desaliento que todos tenemos. Todos sentiremos ansiedad o desánimo en alguna ocasión. Pero hoy hablo de algo más serio, de una aflicción tan severa que restringe de modo significativo la capacidad de la persona para funcionar plenamente; un abismo tan profundo en la mente que nadie, de manera responsable, podría sugerir que el mismo desaparecería si las víctimas simplemente levantaran los hombros y pensaran de manera más positiva

No, esta noche oscura en la mente y el espíritu es más que un simple desánimo. He visto cómo le afectó a un hombre absolutamente angelical cuando murió su amada esposa después de cincuenta años de casados. La he visto en mujeres después de tener un bebé, lo que con eufemismo llaman “depresión posparto”. La he visto atacar a estudiantes ansiosos, militares veteranos, y a abuelas preocupadas por el bienestar de sus hijos adultos. Y la he visto en padres jóvenes que tratan de proveer para su familia.

Al prevenir cualquier enfermedad cuando sea posible, estén pendientes de los indicadores de estrés en ustedes mismos y en otras personas a las que puedan ayudar. Cuando afronten una “depresión por agotamiento”, hagan los ajustes necesarios. La fatiga es un enemigo común para todos nosotros, así que disminuyan el ritmo, descansen, repongan energías y recobren fuerzas.

Si las cosas continúan debilitándolos, busquen el consejo de personas certificadas y con buena reputación, aptitud profesional y buenos valores. Sean sinceros con ellos acerca de su historial y sus dificultades”.  Conferencia General de Octubre 2013 “Como una vasija quebrada”.


Fuente: http://www.noticiasmormonas.org.pe/articulo/13-de-enero–d-iacute-a-mundial-de-la-lucha-contra-la-depresi-oacute-n