Es impactante darse cuenta, de pronto, que Jesús fue tentado, al igual que nosotros. Al hacerlo se aseguró de dejarnos su secreto para resistir la tentación.

Pasaje base

La forma en que Jesús pudo resistir la tentación

Resistir la tentaciónEs impactante considerar el pasaje anterior y darse cuenta, de pronto, de que Jesús fue tentado, al igual que nosotros. Todos conocemos el pasaje de la tentación de Jesús, en que fue tentado por Satanás cuarenta días. Aunque esta ocasión es importante, no fue la única en que Jesús sufrió tentación. Fue provocado durante toda su vida.

Eso hace interesante su solución ante la tentación, el secreto que nos dejó para resistir la tentación. No fue enfrentarla, sino simplemente no hacer caso de ella.

Lo que en realidad significa resistir la tentación

Ante la tentación, creo yo, hay dos posturas principales:

a) Identificar la tentación más fuerte, contemplar el vencer la tentación como el objetivo de nuestras vidas, invertir en la fortaleza para vencerla, obsesionarse con ello y enfrentarla. Convertir cada ocasión en la máxima guerra, no dar cuartel, no admitir la derrota, y no hacer otra cosa hasta que esa tentación ya no se presente.

b) Aceptar la tentación como un hecho que se presentará de seguro en nuestra vida, hacer un plan para cuando se presente y luego vivir el resto de nuestra vida con la confianza de que simplemente seguiremos ese plan. Ver cada ocasión en que se presenta la tentación como una batalla y no como toda la guerra. Tomar nota de nuestros fallos y perfeccionar nuestra defensa.

Hay una diferencia sutil entre ambas posturas y espero que alcance a distinguirse. La primera postura es paralizante, y conduce a más frustraciones, porque no hay garantía de que venzamos la tentación a la primera. Eso nos debilita en lugar de fortalecernos.

Alineándonos con la postura de Jesús

En mi mente, cuando pienso sobre el tema, pienso que la primera postura es como la del que se coloca en medio de la vía del tren para resistir al tren, con el único interés de demostrar su fortaleza deteniéndolo. La segunda postura es como la del que se hace a un lado de las vías del tren, acepta que el tren pasará pero que su efecto no será permanente y luego simplemente lo mira pasar y luego irse, mientras él mismo sigue haciendo otras cosas sin detenerse. ¿Se alcanza a ver la diferencia?

Resistir la tentación
Mirando pasar el tren (desde lejitos)

Pienso que Jesús adoptó la segunda postura. Sufrió tentaciones, pero no hizo caso de ellas.

La confianza en Dios es imprescindible

Podemos tener una tranquilidad en cuanto a nuestras tentaciones cuando aprendemos a confiar en Dios plenamente:

Aunque el Libro de Mormón aclara que es algo que debemos solicitar para obtenerlo:

Resistir la tentación
¡Adiós, trenecito!

Que podamos tener la fortaleza para ponernos en el lugar seguro, a un lado de la vía, y mantenernos productivos, sin detenernos, por toda nuestra vida, para vivirla con seguridad, con gozo y con plenitud.

¡Adiós, trenecito!